Hombres,
mujeres,
niños pasan de largo,
aun perros en la calle abarrotada,
bullicio...
colores dispersos, llamativos
deslumbrantes casi.
Cielo celeste.
Los coches de caballo
como castañuelas suenan en los adoquines ensoleados.
Y el sol
corta la plaza en trozos iguales
como si fuera una tarta.
Y la mente intranquila, confusa
no tiene solución
y se desmorona.
Geen opmerkingen:
Een reactie posten