Los días pasan desapercibidos
como un largo suspiro suave
hasta un final sin fin.
¿Qué ocurrirá?
me preguntarás...
pues nada
todo seguirá igual.
En este callejón sin salida,
no hay nada
acorralado estoy entre muros
y mi propia mente no me deja salir.
¿Hay alguna esperanza?
Qué hacer cuando la desesperanza
te congela.
Y no queda nada por decir.
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